Mi mutante se llama Anamátic (Como
Ana, pero con tecnología punta).
Aunque su nombre suene a robot, es
humana y “muy humana”. Sin embargo,
se pregunta por qué los mayores se empeñan en usar medios rudimentarios cuando
tienen al alcance de su mano un mundo tecnológico.
Su aspecto no desentona demasiado del de
sus hermanas mayores: morena, alta, delgada…, pero con un ligero “defecto” de
nacimiento (nació con los dedos pulgares
algo más largos de lo normal) que a ella le viene muy bien.
Es una niña simpática, alegre, curiosa (le encanta salir al mundo a través de su
smartphon o de su ordenador). Muy activa, siempre está emprendiendo o
aprendiendo algo: ha aprendido a hacerse maquillajes y peinados viendo videos
de youtube; ella sabe a quién “seguir”.
Le gusta el deporte y la alimentación
saludable: es seguidora de varios blog de cocina.
Tiene muchos amigos y amigas con los que
se conecta a diario a través de Instagram y Whatsapp,… incluso comparten las
tareas del cole, sin que lo sepa su tutora.
Tiene un escudo protector que ha conseguido fabricarse con varias insignias digitales y con sus supergafas 3D puede ver realidades que
los mayores no entienden, pero se pone de los nervios cuando falla la conexión
a internet.
La única cosa que la debilita es que la
ignoren o la critiquen injustamente.